Prefiero hablar de cosas imposibles.

Es la magia de arriesgarlo todo por un sueño que no ve nadie escepto tú.

lunes, 28 de marzo de 2011

Deberíais conocerlos, PRECIADOS.

Para mi, el mejor grupo español del momento.
Por desgracia muchos no los conocen aunque más de una vez han oído esta canción:
La mayoría de los que los seguimos desde hace tiempo, adoramos estas canciones:
Tienen un increible directo, en mi opinión, su mejor cancion en directo:
Las demás canciones, son igual de grandes que ellos. Os dejo algunas más:
Muchas entrevistas y actuaciones:
Y por supuesto, junto al gran DANI MARTÍN:
¿Me ayudais a promover esta gran música?
¡ P R E C I A D O S !

domingo, 20 de marzo de 2011

6 meses y 13 días.

-"Perdonada solo si me das un abrazo pronto :$"
+"PRONTISIMO. Te echaba de menos idiota. Te quiero mucho."
-"Yo también te echaba de menos raki, te quiero."
.
Los últimos mesajes al móvil de la persona más importante en mi vida durante casi dos años. Las últimas palabras escritas con sus manos dirigidas a mi.
Todavía me acuerdo del primer día que le ví, sentado en las escaleras del metro de Portazgo, el día 28 de Julio de 2009. Desde entonces no he encontrado a nadie que haya marcado tanto mi vida como lo hizo él.
Enamorarse de la persona equivocada, duele tanto.
Si, le echo de menos.
Pero no quiero que otra vez el dolor emocional se convierta en esa presión en el pecho que no te deja respirar cada vez que recuerdas a esa persona de la que te enamoraste.
Es difícil, muy difícil olvidar sus besos, sus caricias, sus palabras, sus abrazos...
Sus abrazos, todavía siento sus manos en mi espalda y su boca en mi oído susurrandome un "te quiero mucho Raquel" después de haber echo aquello de lo que los dos acabamos arrepintiendonos.
¿La última vez que le vi?
Estaba sentada en un bordillo, llegó, me dió un abrazo, llevabamos dos meses sin vernos. No sé bien por qué ese día le dió por hacerme trucos de magia con una moneda, es tan grande. Media hora de la que recuerdo cada segundo. Me acuerdo que tenía que irme y me pidió que me quedara con él un rato más. Intentar resistirlo fue dificil pero lo conseguí. Me cogió en brazos, me apretó a él todo lo que pudo y le dije "te quiero mucho ¿vale?" ¿Su respuesta? Una sonrisa y un "Yo también te quiero mucho raquel" Me soltó y deshicimos ese último abrazo. Me dió ese último beso en la mejilla y me alejé. A unos diez metros de distancia, me giré, me estaba mirando y me dijo "¡Quedaté!". Le sonreí, una última mirada, una última imagen de la persona más importante del mundo para mí, me giré y allí quedó una bonita historia, dificil, pero bonita al fin y al cabo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Videoclip LUCÍA

 El pasado 10 de Marzo estuve en la grabación del videoclip de Preciados. La canción Lucía sonó con fuerza en mi cabeza durante toda la tarde, una tarde increible.
Bueno llegué alli un poquito pronto y entre a la sala de espera para ver que se cocía por allí. Abrí la puerta, entré y cuando deje el bolson de ropa que nos hicieron llevar empezó a sonar Lucía dentro del estudio número 2. Se me iluminó la cara al oirlos y los nervios aumentaron mucho más de donde ya estaban. Como teniamos que comer algo, ya que no me había dado tiempo a comer casi nada, nos fuimos a un bar de por allí cerca pero tenía el estomago cerrado asi que me tomé solo media fanta. Volvímos al estudio (mi mamá y yo) y estaban todos en la puerta, los cuatro Preciados y las Lucías de por la mañana. Sergio y Miguel pasaron por mi lado y de repente, sin yo esperármelo, Miguel me saludó con dos besos y me dijo: "Nos vamos a comer ahora volvemos ¿vale?" Y me miró con esos ojitos verdes y una sonrisa en la cara. Me derretí, pero no era nada para lo que me esperaba esa tarde.
Entré en los estudios Daylight. Allí, en la sala de espera, estaba Ana. Nos saludamos y estuvimos hablando un rato hasta que aparecieron otra vez los cuatro Preciados, dos entraban por la puerta de la calle y los otros dos salian del estudio número 2. Alex, sentado en el sofá de la sala de espera, hablando con una de las madres, se giró, me miró y me dijo: "¿Y tu eres...?" "Raquel" de nuevo dos preciados besos. Para mí todo eso era nuevo como comprenderás, el estar con ellos hablando y viendo como son cuando trabajan en lo suyo mientras esperaba para entrar a vestuario y maquillaje. Entró un chico que nos dió un contrato, con los logos de Universal Music Spain, ¡mi primer contrato!, también nos dijo que iban con algo de retraso y que seguramente nos tendríamos que quedar hasta las ocho mas o menos, una gran verdad, no salimos hasta las ocho y diez de allí, por lo que estuvimos tres horas y media rodeadas de nuestros queridos Preciados.
Nada más firmar el contrato salió una chica muy mona con un pañuelo rojo anudado a la cabeza que pidió a Ana que entrara a vestirse. En ese tiempo, estuvo Miguel con nosotras haciendose fotos mientras le retocaban el maquillaje y le cepillaban ese pelazo que tiene. Cuando Ana estaba terminando de recoger en el vestuario me llamaron a mi. Entré a la salita que estaba llena de ropa tirada por los suelos donde pude descubrir la camiseta de Inglaterra de Miguel, unas botas seguramente de Alex, entre otras muchas cosas. De toda la ropa que llevaba en la bolsa, las camisetas, los pantalones, las medias, los zapatos, lo único que eligió la chica del pañuelo rojo fueron mis zapatos de tacón marrones. Lo demás: una chaqueta vaquera de Ana, un vestido de los que llevaba ella en una maleta, y un pañuelo de aquella maleta también. Cuando salí a la sala de espera todos las allí presentes, Hector Navío incluido, se me quedaron mirando. La abuela del mismisimo Hector comentó que le gustaban mis piernas, ya me voy acercando a la familia. Felicité a Miguel y a Alex, adelantado y atrasado y los dos con una sonrisa me dieron las gracias.
Un rato después me avisaron para que entrara a maquillaje, no me tocaron el pelo pero me maquillaron como a una actriz de Hollywood , Cuando salí de maquillaje, mas o menos veinte minutos después, nos llamaron a las chicas que quedabamos para que entrasemos a grabar. Unas hormiguitas empezaron a correr por mi estómago, antes ya había pero en ese momento se multiplicaron por cinco. Entramos el estudio. El director del videoclip, Tomás Esteras, empezo a explicarnos: "Vale chicas tenemos poco tiempo asi que en cuanto termine de explicaros cogeis un instrumento cada una. A la abuela de Hector la ponemos en la batería y a la peque en el microfono del medio. Empezamos a tocar, bailando, divertidas, gesticulando, cantando la canción, tiene que quedar como algo natural. ¿De acuerdo? Vale, todas a coger instrumentos." Acabó repartiendo él mismo los instrumentos, decidí quedarme para la última. La primera, la abuela de Hector, a la batería. Rosa, con la guitarra de Miguel. Lucía, la peque, en el micrófono del medio. Yaiza, con el bajo de Hector. Y yo, a la derecha, la guitarra de Sergio, la blanca.
Hicimos una prueba, después, las cámaras empezaron a grabar. Intenté hacerlo lo mejor que pude, lo prometo. Cuando acabamos de grabar la toma nosotras solas, entraron las chicas del primer grupo y ellos. Alex cogió en hombros a la niña pequeña. Sergio se armó de su armonica y se puso con las chicas del medio y los otros dos preciados... Los otros dos preciados a mi lado, ¡solo míos y de la abuela de Héctor! La voz de Miguel y la de Hector sonaban a mi izquierda. Y de repente Miguel, dirigiendose a mi: "¿Puedo ponerme aqui contigo?" En ese momento me pareció la pregunta más bonita del mundo. "Claro que puedes." Empezó a tocar los acordes de una canción de Pereza. "¿La conoces?" "Me suena pero ahora mismo no sé cual es." "Se llama Windsor." Siguió tocando, empezó a cantar y después con Sergio. "Mi corazón ardía como el Windsor, Camarón, sonaba fuerte en mi cabeza, todo fluye y se conecta." Unos segundos después volvian a estar en frente mía aquellos ojos verdes. A mi lado, Hector y su abuela, Milagros. La abuela de Hector dijo, dirigiendose a Miguel: "Sois todos majísimos." La voz de Hector: "Ella es la más maja de todas, y mirala que guapa es." Eso si que no me lo esperaba, Hector me miraba a los ojos mientras sonreía. Me dirigí a Milagros, no antes de mirar a Miguel que seguía tocando y me miraba con esos ojitos y sonreír a Hector: "Ellos son los mejores."
El director nos pidió que hicieramos varias pruebas. Miguel, en frente mia, al otro lado del micrófono, me miraba mientras cantaba y sonaba la canción de Lucía. En una de las pruebas el Luuucíííííaaaa final, se quedó en Luuu... Y él dijo el Lucia entero, me miró, sonrió y dijo: "Es que me motivo." Un segundo de risas por parte de los dos y después el director dijo que ibamos a grabar. Dos chicos con cámaras hablaban a mi lado mientras me miraban y como no, puse la oreja: "Ahora hacemos un falsete de esta chica ¿te parece?." Estoy segura de que lo dijeron en alto aposta para ponerme más nerviosa todavía. Decidí darme la vuelta otra vez, no se tiene a Miguel en frente, cantando mientras te miran sus ojitos verdes todos los días.
Terminamos de grabar la última toma, dejé la guitarra de Sergio. Intenté esquivar todos los cables que había por el suelo mientras intenaba no enredarme con los taconazos que llevaba. Levanté la cabeza y me encontré a Miguel justo delante mía. Me acerqué a él, fui a darle dos besos y me dijo: "Un abrazo ¿no?" En medio segundo mis brazos rodearon su cuello, los suyos, rodearon mi cintura, mientras su boca, al lado de mi oído, me felcitaba por la actuación que acababamos de tener juntos. Deshicimos el abrazo, y salimos del estudio para dejar recoger al equipo tecnico. Una vez fuera, me senté en el sofá de la sala de espera con mi madre que había presenciado toda la escena. Sergio, Miguel y Héctor estaban sentados en el respaldo del sofá, Alex había ido a la salita de vestuario y maquillaje. Me senté al lado de Miguel pero mirando hacia mi madre, en el brazo del sofá. De repente, el cuerpo de Miguel cayó hacia atrás y se tumbó a mi lado, entre mi madre y yo, al poco tiempo, giró totalmente su cuerpo y quedó sentado entre nosotras. Nos contó que iban a tocar en Valencia al día siguiente. Que se había levantado a las seis y media de la mañana para ir a grabar y que estaba muy cansado. Le dí recuerdos tuyos, y me dijo que tenías que haber ido y que te habrian colado en el rodaje. También le pregunté como celebraría su cumpleaños, su respuesta: "No haré nada, en casita, tranquilo. Además los 19 son como los 17, no tienes ningun privilegio extra. Cuando cumples los dieciocho, ya eres mayor de edad, yo me saqué el carnet de conducir el viernes pasado, se puede celebrar. Y los 20 se te considera más adulto, está visto de otra forma. Los 19 son una edad tonta." Después de esto siguió hablando con nosotras bastante tiempo, contandonos la idea principal del videoclip pero que decidieron modificarla, una muy buena idea por su parte, y citar a las fans para que grabásemos con ellos, hasta que le llamaron para grabar unas tomas ellos solos, en las que Hector salía sin su particular gorra.
Fuimos todas a cambiarnos de ropa, cuando salimos estaban recogiendo todos los instrumentos. Me acerqué a Sergio y le dije que nos ibamos, me dijo: "Bueno un beso." Se acercó a mi y me dió dos besos mientras me abrazaba. Después, dos besos a Héctor. Los dos con un: "Muchas gracias por venir." "Gracias a vosotros." Y una gran sonrisa, pusieron punto final a una tarde divertida, rodeada de Preciados y preciadictas, increíble.

martes, 1 de marzo de 2011

Ha sido el destino.


-Una nueva historia, esta vez "no real" para evitar líos y malentendidos. Espero que os guste ;)

Capitulo 1

Madrid. Palacio de los deportes. Noche del 14 de Febrero.

Luces, focos, de todos los colores, la perfecta melodía, la noche ideal. Ella, soñando, en una nube, miles de cámaras se alzan en el aire para capturar ese momento que dejará en su vida una enorme marca, para siempre. No piensa en nada más, ella y él, solos entre un millón. Respirando cada segundo, el tiempo pasa despacio, a cámara lenta. Su mano, sus ojos, es increíble. Gritos, gritos de envidia, gritos de entusiasmo, de felicidad por un lado y de querer ser ella en ese momento por otro. Se oyen poco, cada vez menos, solo quiere sentir ese momento al máximo como el que es y será: el más bonito de toda su vida. Él le retira las lágrimas de la cara y empieza a bajar la mano hasta llegar a la de ella, la coge, la aprieta, fuerte, muy fuerte, le hace sentirse segura. Ella cierra los ojos, él acerca sus labios a los de ella y acaba rozándolos, suave, lento.

Madrid. En un pequeño piso del centro. Un mes antes. 28 de Enero.

El ordenador está encendido. La página oficial de Facebook de los 40 principales.
“El nuevo grupo de pop-rock español, Doble M, con su primer disco “Seremos grandes” debuta en Madrid hoy en el Hard Rock de la plaza de Colón.”

Noelia, alta, morena, de ojos claros, bastante guapa. Ha salido en algún que otro videoclip y en una pequeña serie como una de las actrices principales pero apenas conocida, tan solo tiene diecinueve años y busca la felicidad en los pequeños detalles de la vida. Ha estudiado marketing en una universidad de Madrid, se independizó de sus padres hace más o menos un año y medio, es un alma libre y soñadora.
Corre de un sitio para otro, arrasando todo por donde pasa, está nerviosa, no llega. Ya son las nueve y cuarto y ha quedado con Laura a las nueve. Las medias marrones, las botas, el jersey beige largo, el pañuelo, la chaqueta marrón, se mira al espejo, perfecta. Coge las llaves, las del coche y las de casa. Sale rápidamente dejándolo todo hecho un desastre, ya lo recogerá mañana. Se mete en el coche a toda prisa, se asegura de que todo esté en orden, lleva las llaves, el móvil, algo de dinero, todo lo que necesita si se quiere retocar el maquillaje y las entradas del concierto, parece que no falta nada. Se pone el cinturón, comprueba que su Seat Ibiza sigue igual de blanco que siempre y sale rumbo a la plaza de Colón.

A la misma hora, el mismo día, en la puerta del Hard Rock.

Llega tarde, como siempre, seguro que ha estado media hora peinándose, piensa Laura. Cinco minutos después ve el Seat blanco acercarse donde ella se encuentra y empieza a saludar a Noelia, agitando la mano todo lo alto que puede para que ella pueda reconocerla entre la multitud.

Bien, ya está llegando. De repente, Noelia encuentra a su amiga entre toda la gente que se agolpa en la puerta del restaurante. Laura es también bastante guapa aunque siempre ha querido ser como Noelia, pero de momento se conforma con seguir siendo su mejor amiga como ha hecho durante tantos años; es rubia de ojos marrones, un poco más bajita que su amiga y quizá algo más introvertida que ella.

Noelia se concentra en aparcar bien el coche para evitar que le hagan algún arañazo. Retroceso, volante a la derecha, primera, volante a la izquierda, otra vez retroceso… Perfecto. Noelia abre la puerta y sale del coche; hay bastante gente en la puerta por lo que deduce que todavía no ha empezado el concierto. Una cabeza rubia aparece de detrás de uno de los porteros del local.

- Pensé que ya no llegabas.
- Lo siento, lo siento, lo siento. Se me ha hecho tarde.
- Vale, vale, perdonada.- Laura coge de la mano a su amiga y tira de ella hasta que consiguen llegar a la puerta esquivando a las personas que parece que han decidido entrar las últimas al concierto.

Entregan sus entradas y entran a la sala de conciertos del restaurante donde les espera la mejor noche de su vida. Genial, todavía no ha entrado casi nadie; primera fila, no hay valla que separe el escenario del público, podrán escucharlos mejor que nadie. A los veinte minutos, cundo la sala está llena de fans entusiasmadas con los nervios a flor de piel, empiezan a oírse los acordes de una guitarra, empieza el concierto, aparecen ellos, Mario y Marcos, Doble M. Unen sus voces haciendo sonar una preciosa canción, el segundo single de su álbum, “Ella es”. Las dos amigas les miran, sonríen y sueñan con esa canción, esa que les gustaría que ellos les susurraran al oído; y cantan y se divierten y disfrutan como nunca de esos chicos madrileños que les hacen soñar con cada una de sus palabras.

Marcos, el más guapo de los dos componentes del grupo, está subido en el escenario, canta sus canciones y disfruta como un niño pequeño cuando ve a todo ese público animándole y gritando su nombre. Entonces la ve, esa chica hizo una serie que le encantó aunque no tuvo mucho éxito, es muy guapa, parece sacada de una revista de moda. Sonríe, con más ganas aún sabiendo que ella está allí mirándole, haciéndole fotos mientras se divierte y cantando en voz alta todas y cada una de las canciones de su disco. Él sigue cantando. Hace mucho calor pero la emoción del concierto supera ese pequeño detalle. La mira, ella le está mirando a los ojos mientras canta y le sonríe al mismo tiempo; él, risueño, le devuelve esa sonrisa que hace que Noelia disfrute aún más del concierto.